Los sistemas de frenos antibloqueantes se han usado desde mediados de los años ochenta y ahora se ofrecen como equipo estándar o como una opción en la mayoría de los vehículos y en todas las marcas y modelos. Hoy en día hay muchos vehículos equipados con ABS en la carretera y que eventualmente necesitaran reemplazo de partes ABS, conforme estas se gastan.
¿Qué clase de partes fallan? Los sensores de velocidad de las ruedas son probablemente el componente que más a menudo se reemplaza. La mayoría de los sensores de velocidad de la rueda están colocados en las ruedas, lo que los hace vulnerables a la corrosión, al salpiquéo y a los peligros del camino. Los cables y los conectores de los sensores de velocidad de la rueda, son también a menudo una fuente de problemas.
En muchos vehículos, cada rueda tiene su propio sensor de velocidad. Estos se llaman sistemas ABS de “cuatro canales”. En otros, un sensor en común se usa para las ruedas traseras (que puede estar montado en el diferencial o en la transmisión) pero cada rueda delantera tiene su propio sensor de velocidad. Estos sistemas se llaman sistemas ABS de “tres canales”.
Otra variación es el sistema ABS para las ruedas traseras solamente o de un “solo canal” que se utiliza en muchas camionetas y vans de tracción trasera. Estas incluyen “Frenos Antibloqueantes Traseros” (RABS) de Ford y “Antibloqueantes de Rueda Trasera” (RWAL) de GM y Dodge. Las ruedas delanteras en estas camionetas no tienen ningún sensor de velocidad y tienen solamente un solo sensor de velocidad montado en el diferencial o en la transmisión para ambas ruedas traseras. Los sistemas de frenos antibloqueantes traseros, se utilizan típicamente en los vehículos donde la carga puede afectar la tracción de las ruedas traseras, razón por la cual se utilizan en las camionetas y en las vans.
La mayoría de los sistemas ABS utilizan sensores magnéticos de velocidad de la rueda que generan una señal de frecuencia cuando las muescas del aro dentado pasan por la punta del sensor. El aro dentado del sensor generalmente se monta en la parte posterior del rotor del freno o en la flecha/junta externa CV. La señal de los sensores de velocidad de la rueda se envía al módulo de control ABS, donde se cuentan las pulsaciones de la señal de tal forma que el módulo puede monitorear la velocidad de la rueda. Si la punta de los sensores de velocidad de la rueda llegan a cubrirse con suciedad, o hay una conexión pobre del cableado entre el sensor y el módulo, o si el “espacio de aire” entre la punta del sensor y el aro dentado del sensor es demasiado grande, puede evitar que los sensores de velocidad de la rueda generen una buena señal.
Un corto interno o un sensor abierto puede también hacerlo inoperable. El módulo de control detectará el problema y almacenará un código de falla que identifica el circuito del sensor de la velocidad “malo” (un número que corresponde a la rueda delantera izquierda, por ejemplo.) Esto no significa que el sensor mismo está defectuoso, sino que hay un problema de señal en ese circuito WSS(wheel speed sensor).
El circuito WSS con un problema puede ser diagnosticado midiendo la resistencia del WSS con un ohmiómetro, revisando la continuidad del cableado, examinando el cableado y los conectores o haciendo girar la rueda y comprobando la señal de salida del sensor. Si se pierde un sensor de los sensores de velocidad de rueda, el sistema de ABS no podrá monitorear la velocidad de la rueda y no podrá indicar si el ABS es o no necesario.
Por lo tanto almacenará un código y el sistema se inhabilitará a sí mismo. Mientras la luz de advertencia permanezca encendida, el sistema ABS permanecerá “fuera de operación”. Solamente cuando la falla ha sido arreglada y el código borrado, la luz de advertencia se apagará permitiendo al sistema del ABS estar activo otra vez. LSi la luz de advertencia de los frenos está también encendida, sin embargo, puede indicar un problema serio tal como pérdida de líquido de frenos o de un nivel bajo de líquido. Pero si ambas luces de advertencia están encendidas (ABS y los frenos), el vehículo no debe ser conducido hasta que el problema sea investigado.
Los módulos de control del ABS pueden también fallar, aunque no fallan muy a menudo. La mayoría de los problemas del ABS son eléctricos (sensores de velocidad de la rueda defectuosos, relevador de la bomba, motor de la bomba, cableado o solenoides) o mecánicos (válvula ABS que se pega, se atora o con fuga.) Si un módulo se daña, puede causar operación errática o anormal del sistema (tal como ABS que frenan durante una parada normal.) El ABS debe operar solamente cuando las condiciones de tracción son marginales o durante paradas repentinas de “pánico”.
Cuando el ABS entra en operación, el módulo energiza las válvulas solenoide en el modulador hidráulico para mantener, aliviar y para reaplicar la presión hidráulica a los frenos. El cierre o sellado del circuito del freno afectado evita que cualquier presión adicional sea aplicada al freno. El módulo entonces energiza un solenoide de ventilación para librar la presión de la línea. Esto permite que el freno se desactive momentáneamente para que la rueda pueda recuperar su agarre. La válvula de ventilación se cierra y la válvula de presión se abre de nuevo para reaplicar el freno. Este ciclo rápido produce un efecto pulsante que se puede sentir generalmente en el pedal de freno durante una parada de ABS. El conductor puede también escuchar un rechinido o un ruido de la unidad hidráulica de ABS – lo cual es normal e indica al conductor que el sistema de ABS está activo.



