No hay nada peor que un cliente que regresa a su taller después de un trabajo de frenos quejándose de un problema de ruido o de desempeño. Estos regresos pueden ser frustrantes porque restan productividad y reputación a su taller. A continuación se presentan 10 consejos que pueden ayudarle a resolver en menos tiempo un regreso de un trabajo de frenos debido al ruido.
1. Entreviste al cliente: La conversación con el cliente es fundamental para el proceso de localización del ruido. Tenga en cuenta que el chirrido que usted oye puede no ser el crujido que el cliente oye. Si es posible, haga una prueba de manejo con el cliente. A menudo, muchas quejas de ruidos no están relacionadas con los frenos.
2. Revise los TSB: El ruido de frenos es una de las mayores preocupaciones de los fabricantes de automóviles. Un Boletín Técnico de Servicio (TSB) puede decirle si hay partes actualizadas o incluso si hay otros elementos del vehículo que puede ser los causantes del ruido, como un rechinido del diferencial o una flecha cardán descuidada.
3. Inspección: Si un cliente se queja del ruido de frenos, tómese algún tiempo para inspeccionar todo el vehículo. El ruido de frenos puede aumentarse, simularse y ser causado por otros componentes como por un soporte de un puntal, una barra de un terminal e incluso por componentes del tren motriz.
4. El Herraje: El herraje de los frenos es necesario para hacer que las pastillas se muevan sin problemas en la mordaza. Si las pastillas están sueltas o se pegan en la mordaza, causarán ruido. Las causas principales son la instalación incorrecta del hardware y la corrosión, o los componentes que se unen al herraje. El no tomarse el tiempo para limpiar y remover el óxido del soporte y la mordaza puede causar una alineación incorrecta de los componentes. A veces, el soporte de la mordaza puede estar corroído al punto de crear zanjas y ranuras en las superficies maquinadas. Los ciclos de calentamiento y enfriamiento pueden debilitar los resortes y los clips contra el traqueteo, esta es la razón por la que no deben ser reutilizados. Algunos resortes y clips pueden ser difíciles de instalar. Algunos clips contra el ruido pueden parecerse a las trampas de dedos chinas cuando usted está tratando de instalarlos de nuevo en el auto. Pero dejarlas afuera no es una opción.
5. Calzas: Nunca vuelva a usar una cuña o calza. Las calzas pueden ser dañadas por los dedos de la mordaza y los pistones. En una aplicación promedio del pedal, la calza puede estar expuesta a más de 2,000 libras de fuerza. Durante su tiempo útil de vida, esto puede distorsionar cualquier calza. La mayoría de las calzas están hechas de varias capas de metal y materiales de plástico/caucho. El metal se puede corroer y ocasionar que la calza se deforme. Los materiales blandos pueden perder su elasticidad y su capacidad para amortiguar las vibraciones. La mayoría de los juegos de pastillas más nuevos incluyen las calzas, y la calidad de la calza regularmente refleja la calidad de la pastilla de frenos. Se pueden adquirir por separado de los juegos de pastillas las calzas nuevas del OE y del mercado alterno de accesorios. Incluso algunos fabricantes han introducido calzas para combatir sus problemas de ruido que se producen mientras el vehículo está en garantía. Otra opción es una calza del mercado alterno que se fija al pistón. Esta cuña puede actuar como una barrera contra el ruido que evita que este se transmita a la mordaza. También puede aislar el pistón contra el calor.
6. Lubricantes: El lubricante para frenos también se puede utilizar para aislar las vibraciones entre las pastillas del freno de disco y la mordaza/soporte. Se usa en la parte posterior de una pastilla o entre la calza de la pastilla y la mordaza – y úsela con moderación. Si está utilizando una calza de dos piezas o una calza estilo broche, se puede aplicar una ligera capa a las calzas. No aplique demasiado. El exceso de lubricante atrae a la suciedad y puede causar que se pegue la mordaza.
7. Acabado del Rotor: Un acabado deficiente del rotor puede provocar el ruido. Durante la rectificación del rotor, usted tiene dos objetivos principales: Proveer un acabado con una superficie lisa/suave para las pastillas y proporcionar un acabado de superficie pareja/plana. La suavidad de la superficie de fricción de un rotor se describe en términos de micro-acabado o factor de RA. El RA significa “rugosidad promedio” y representa una forma de medir la suavidad de la superficie de un rotor. La mayoría de los tornos, cuando están en buenas condiciones y se utilizan correctamente, producen factores RA muy aceptables. El acabado es esencial para transferir el material de las pastillas de fricción orgánicas y de cerámica. Además, el acabado correcto es esencial para las pastillas semi-metálicas para que puedan tener el coeficiente de fricción correcto durante el asentamiento inicial.
8. Problemas de la Mordaza: Una mordaza puede causar un regreso. Cada mordaza flotante tiene bujes que se diseñan para aislar la vibración en la mordaza. Estos bujes deben durar por lo menos dos juegos de pastillas. Estos bujes están en el extremo o alrededor de los pernos de guía. Con el tiempo, estos pernos se comprimen y pierden su elasticidad. Esto puede causar movimiento de la mordaza y tal vez ruido. También puede causar una aplicación desigual de las pastillas.
9. Baleros de las Ruedas: Un balero desgastado de la rueda puede causar ruido de los frenos e incluso un pedal bajo. El juego axial en exceso puede dar lugar a una aplicación desigual de las pastillas. Cuando las pastillas no hacen contacto con el rotor de manera uniforme, pueden ocasionar un problema de ruido. Si el reborde del balero de la rueda tiene demasiada desviación lateral, puede causar variación del espesor del disco o, en casos extremos, un pedal bajo. Aún si no hay pulsación justo después del trabajo de frenos, un problema de pulsación puede ocurrir entre las 2,000 y 5,000 millas. La desviación lateral se puede corregir reemplazando el cojinete o el reborde. Una opción menos cara es usar una placa que se puede colocar entre el rotor y el reborde.
10. Pastillas Nuevas: La opción de instalar un juego nuevo de pastillas debe ser la última opción cuando se trata de resolver una queja de ruido. La mayoría de las veces, la pastilla no tendría la culpa si usted utilizara una pastilla de alta calidad. Mire la superficie de la pastilla para ver si hay decoloración, grietas o cristalización. Estos son indicios de contaminación de la superficie de fricción. Para que una pastilla trabaje sin hacer ruido, debe tener un coeficiente de fricción consistente a través de la cara de la pastilla que entra en contacto con el rotor. Si una orilla o la mitad de la pastilla está contaminada por el lubricante de freno, por virutas de metal del torno o incluso el material de fricción del las pastillas viejas, esto causará un regreso por ruido. La mayoría de las pastillas de cerámica transfieren una capa de material de fricción al rotor. Esto puede mejorar la vida del rotor y el rendimiento del frenado. Si las pastillas de freno se cambian y la capa de transferencia del material se deja en el rotor, el material de fricción puede contaminarse y el nuevo material no se transferirá al rotor. Algunos materiales de fricción pueden ser compatibles, pero es probable que los dos materiales tengan problemas. Cuando un rotor se rectifica o se instala un rotor nuevo, es necesario limpiarlo. La superficie debe estar libre de virutas y del recubrimiento contra la corrosión. Estos materiales pueden contaminar la pastilla y afectar los niveles de fricción de la misma.



