Las herramientas para el cambio las bujías han cambiado de los viejos dados de 13/16 de pulgada, a una variedad de dados o cubos de ⅝ de pulgada, largos, cortos, intermedios y giratorios, de pared delgada necesarios para reemplazar las bujías en los motores modernos importados. De igual forma, el apretar las bujías con el viejo mango largo de cabeza flexible, de entrada de ⅜ de pulgada es correr el riesgo de dañar las bujías y roscas en los motores que no tienen suficiente rosca en la cabeza del cilindro.
Por lo tanto, la llave de torsión de apriete compacta en libras por pulgada es una herramienta indispensable para apretar correctamente las bujías en las cabezas modernas de aluminio. Vea la foto 1.

Las bujías modernas son por lo regular apretadas con una torsión entre 8 y 17 libras-pie. Para ilustrar el grado de estos valores, ocho libras-pies fácilmente se puede lograr utilizando una matraca corta de ¼ de pulgada. Diecisiete libras-pie se logran fácilmente usando una matraca corta de ⅜ de pulgada.
Si una bujía se aprieta mucho en una cabeza de aluminio, las roscas de aluminio comienzan a “girarse”, causando un alto grado de fricción cuando se quitan las bujías. En los peores casos, los hilos de la rosca realmente se separan o barren de la fundición de la cabeza y puede requerir remover la cabeza para repararla. En otros casos, el sobre-apriete de una bujía puede distorsionar y romper el sello entre la carcasa metálica y el aislante de porcelana, causando que los gases de la combustión se escapen por la bota de la bujía y expulsen hacia afuera la bujía. Si una bota de la bujía se sigue soplando, sospeche de una fuga del sello causada por una bujía sobre-apretada. Vea la foto 2.

Si la bujía queda floja, los gases de combustión comienzan a filtrarse por el asiento cónico o la arandela metálica. Esta fuga hace que se forme carbón alrededor de los hilos de la rosca que, a su vez, hacen que la bujía se pegue en la cabeza. Una bujía debidamente apretada debe presentar una marca de contacto brillante en el asiento cónico o la arandela debe mostrar compresión. Vea la foto 3.

Todas las anteriores son buenas razones para tomarse un poco más de tiempo para aplicar debidamente la torsión a la nueva bujía.
EXTRACCIÓN E INSTALACIÓN DE LA BUJÍA
Aunque parece no ser crítico en todos los motores, siempre es recomendable dejar que un motor con una cabeza de aluminio se enfríe para ayudar a acelerar la extracción segura de las bujías. Después, es muy importante utilizar aire comprimido para soplar la suciedad y otros desechos fuera de la bujía, antes de removerla. Después de retirar la bujía, inserte una boquilla de aire larga en el agujero del cilindro para soplar la suciedad restante de las roscas de la bujía.
Si las roscas de la bujía aparecen dañadas o endurecidas con carbón, utilice uno de los muchos resanadores de roscas de bujía que existen en el mercado para limpiar los hilos de la rosca. Vea la foto 4.

Foto 4: Las boquillas de expansión y los limpiadores convencionales de roscas de bujía son útiles para limpiar o restaurar las roscas de la bujía en la cabeza.
Si los hilos de la rosca se barren, hay varias compañías de herramientas del mercado de accesorios que ofrecen juegos de reparación que permiten que las roscas sean reemplazadas en el vehículo.
No olvide que el voltaje de encendido del secundario ha aumentado de los 20,000-25,000 voltios usados en los encendidos de puntos de contacto a unos 60,000 voltios en los modernos sistemas de encendido sin distribuidor o con bobina en la bujía. La instalación de las bujías en un motor moderno requiere cuidado y limpieza para soportar estos altos voltajes de encendido. Una simple huella de grasa en el aislante exterior puede, por ejemplo, convertirse rápidamente en un rastro de carbón que puede causar fallas de encendido o destellos. Si una bujía muestra evidencia de destellos, y la bota o el cable de la bujía contienen un rastro de carbón, también deben ser reemplazados para evitar un regreso del vehículo.
Para evitar dejar huellas dactilares en las bujías, retire la bujía de su caja agarrándola de la cubierta metálica. Después, inserte la bujía en una manguera de caucho limpia, o en la bota de la bujía o dado para poder revisar la abertura y otras operaciones de servicio.
Si le parece aconsejable aplicar un compuesto anti-agarre a las roscas de la bujía, evite contaminar el electrodo central usando un pequeño cepillo de estaño para aplicar una pequeña cantidad del compuesto al lado del electrodo de tierra de las roscas. Utilice el compuesto antiadherente con moderación, ya que si el compuesto toca el aislante central de la bujía, puede causar una falla de encendido.
Después, utilice una llave de torsión en libras –pié para apretar la bujía de acuerdo a las especificaciones. Recuerde que al multiplicar las libras-pié de torsión por 12 le dará la conversión a libras por pulgada en la llave de torsión. Si utiliza compuesto antiadherente en las roscas de la bujía, utilice el valor del par de apriete especificado más bajo. Finalmente, utilice un cepillo pequeño y redondo para aplicar una capa de grasa dieléctrica en el interior de la bota de la bujía para sellar la bota contra la humedad y facilitar la extracción de la bujía en el futuro.



