Los amortiguadores y puntales con válvulas ajustables fueron los más populares en la década de 1990. Estos sistemas tenían dos o tres configuraciones para ajustar el modo deportivo y el confort y se podían cambiar con botones en el tablero. Estos sistemas desempeñaron el papel de hacer la suspensión más firme si el conductor quería sentir una sensación más deportiva mientras se conducía.
Estos sistemas han evolucionado hasta el punto que pueden cambiar activamente las características de amortiguación en solo milisegundos. Los sistemas activos de control de la suspensión y amortiguación se pueden encontrar en los vehículos asiáticos y europeos de lujo. Sin embargo, algunos de los SUVs más grandes y minivans mejoraron el sistema de control de estabilidad, ya que algunos de estos sistemas funcionan en conjunto con la suspensión de aire.
Estos sistemas suelen pasar desapercibidos hasta que aparece un problema o cuando se envía un mensaje al tablero de instrumentos, indicando que hay una falla en el sistema. El hecho de intercambiar partes en estos sistemas y el uso de conjeturas para diagnosticar un problema suele provocar la ira de un cliente y la molestia de un proveedor de partes. La clave para el servicio de estos sistemas es la información adecuada y la comprensión precisa sobre cómo funcionan estos sistemas.
Amortiguadores Activos
En los viejos sistemas, ajustados electrónicamente, regularmente había un pequeño motor de pasos en la parte superior o en el lado del amortiguador o puntal que cambiaba el tamaño de los orificios en el pistón o en la base. La compresión y el rebote no eran independientemente ajustables.
La mayoría de los sistemas nuevos utilizan bobinas y/o imanes para ajustar el rebote y la compresión en tiempo real, y a veces se les llaman actuadores o motores de impulsos. Los componentes internos no se pueden reparar. Pero, en algunas unidades, el motor de impulsos o actuador sí se puede reparar. No reemplace un actuador con la esperanza de resolver un problema. Tómese el tiempo para inspeccionar el actuador y el conector con un multímetro para ver si existe un circuito abierto o cortocircuito, o si la señal de voltaje está presente.
Cuando las válvulas son accionadas, el orificio cambia de tamaño para controlar el flujo de fluido bajo una variedad de condiciones de manejo incluyendo los topes o la inclinación de la carrocería. Las unidades MagnaRide usadas en los vehículos Land Rover, Acura y otros modelos de importación utilizan la electricidad para cambiar la viscosidad del fluido. Estas unidades MagnaRide no tienen válvulas mecánicas ni piezas móviles pequeñas que puedan desgastarse (aunque los sellos pueden averiarse).
Los amortiguadores se llenan de fluido magnetoreológico, que es una mezcla de partículas de hierro fácilmente magnetizables en un aceite de hidrocarburo sintético. En cada uno de los amortiguadores de un solo tubo hay un pistón que contiene dos bobinas electromagnéticas y dos pequeños pasajes de fluido a través del pistón. Los electroimanes son capaces de crear un campo magnético variable a través de los pasajes del fluido.

Al igual que los amortiguadores y puntales normales, estas unidades pueden desarrollar fugas alrededor del sello del eje y el sello del pistón puede desgastarse. Pero es el daño físico el principal destructor de los amortiguadores activos.
Y, de la misma forma que los amortiguadores y puntales convencionales, los resortes y bujes deben estar en buenas condiciones para que la unidad pueda desarrollar todo su potencial
Redes del Vehículo
La mayoría de los sistemas de control de la suspensión electrónica con amortiguadores activos controlan de forma independiente las cuatro unidades con el fin de cambiar las características del confort del vehículo y su estabilidad en general. La mayoría de estos sistemas activos de control de la amortiguación tienen su propio módulo que también puede controlar el sistema de la suspensión de aire. Este módulo se localiza en uno de los ómnibus de datos en serie de alta velocidad para que pueda trabajar con el módulo de control de la estabilidad.
Estos sistemas necesitan información como la velocidad del vehículo, el ángulo de la dirección y las lecturas del ángulo de giro de la dirección y del acelerador para medir la masa del resorte. El módulo de control de estabilidad normalmente comparte esta información a través de una red de datos en serie.
Si hay un problema con la red y los módulos no pueden comunicarse entre sí, es posible que se generen códigos del sistema de control de la suspensión junto con códigos de comunicación. Además, es posible que el escáner no pueda ver o hablar con los otros módulos.

Sensores
Para que un sistema de amortiguación activo controlado electrónicamente funcione, debe ser capaz de leer la carretera. La mayoría de los sistemas utilizan un sensor de efecto Hall que mide el desplazamiento de la suspensión. Algunos sistemas más avanzados utilizan acelerómetros montados en la parte superior de la columna de amortiguación o puntal, a menudo conocidos como sensores G verticales.
Estos sensores pueden ayudar al sistema a interpretar el movimiento de la carrocería y los golpes y traducirlos en cambios en la amortiguación. Estos sensores y otra información pueden determinar si el movimiento de la suspensión es sólo la inclinación de la carrocería, o es el resultado del vehículo que golpea un bache.
Corresponde al módulo de control analizar y filtrar la información para determinar el ajuste apropiado del amortiguador en tiempo real. Como todos los sistemas automotrices modernos, estos sensores pueden fallar, generar códigos y requieren calibración si se reemplazan.

Diagnóstico
La queja más común de los clientes que están experimentando problemas de control de la suspensión activa es la inclinación del frente del vehículo durante el frenado. Algunos pueden notar una amortiguación áspera. Pero un mensaje de advertencia es lo que los llevará al taller.
El problema con la mayoría de los sistemas es que los módulos no tienen monitores que pueden establecer y producir códigos duros. El sistema borrará el código en el siguiente ciclo de la llave, o después que el vehículo se haya apagado pasado un cierto tiempo específico. Sin embargo, la luz de advertencia permanecerá encendida si un sensor o actuador está abierto, en cortocircuitado o fuera de rango.
Si usted tiene un vehículo en su taller con control activo del confort usted tiene que revisar no sólo los amortiguadores, sino el sistema completo. Si hay una luz de advertencia encendida del sistema del ABS o de estabilidad, estas condiciones deben resolverse antes de continuar con el diagnóstico del control de la suspensión activa. Componentes simples como un interruptor del pedal de freno defectuoso o fuera de rango puede también causar un código de falla.
Hay opciones de reemplazo del mercado de accesorios de partes para las unidades de control de la suspensión activa, así como sensores y módulos. Si el valor del vehículo no garantiza el costo de una reparación cara, también están disponibles unidades pasivas.



